Sábado, 19 de Abril de 2014, 11:02 (14:02 GMT)

27 de Septiembre, 2011 | Caminito al costado del mundo

Indignado por la indignación

Estoy indignado. Por la indignación de la gente, que me indigna más. Cada uno tiene la libertad de tener su propia indignación, es un derecho cuasi constitucional y una característica inherente del ser humano. Pero convengamos que hay indignaciones e indignaciones. Las que vi en redes sociales, escuché en las radios y observé en diferentes espacios de discusión, fueron indignaciones casi unánimes. Como siempre, este humilde servidor y otros desubicados nos indignamos con la indignación ajena.

El motivo es el siguiente. Una publicación del periódico ABC Color hoy, comentó, con lujo de detalles, que en la Binacional Itaipú se dictan cursos de salsa a los funcionarios para combatir el stress. Obviamente no podía faltar la adjetivación del caso, que el mismo se paga con “plata del pueblo”. Para completar el combo recalcaban los honorarios de varios participantes en las prácticas de baile. La serie de comentarios al respecto no tardaron en aparecer y la indignación de la gente llegó al punto de ebullición.

Me pregunto nomás yo que soy contrera recalcitrante ¿Por qué no reaccionamos los paraguayos de la misma manera con otros problemas reales que existen en las Binacionales? El Tratado de Itaipú, firmado en 1973 por los entonces mandatarios de Brasil y Paraguay no es el más justo. Ni siquiera se cumple. Estas normas violan nuestro legítimo derecho de una soberanía energética que tanto reclamamos y que sigue siendo una quimera.

Citaré otros casos en donde no acompañamos con una indignación esperable. El pago por la compensación de energía cedida por nuestro país a Brasil, que se ha triplicado en las últimas semanas, es miserablemente inferior al costo que tiene la misma en el mercado brasileño. Aunque nos pagan tres veces más por la electricidad, el costo para las empresas brasileñas sigue siendo muy superior – unas 10 veces más incluso – en el vecino país. Nadie dice nada por eso.

La deuda que seguimos pagando en las Binacionales es otro tema que no se cuestiona. La misma es multimillonaria, y de acuerdo a las expresiones de los expertos connacionales, es totalmente injusta, si bien la seguimos pagando. En contrapartida, lloramos por la inseguridad, el desempleo, la pobreza, la miseria, la desigualdad social y nada hacemos para acompañar los pedidos del gobierno – éste o cualquiera que pretenda hacer las cosas como corresponda – para que el clamor del respeto de nuestros derechos sea un reclamo popular y no una simple lucha electoralista de sectores oportunistas, como habitualmente se etiqueta el asunto.

El último acuerdo firmado entre el Presidente Fernando Lugo y el entonces mandatario Lula Da Silva hace 3 años, tiene otros puntos, a más del aumento de la compensación por la energía cedida, que están refrendados en los papeles; y que por desidia intencionada de la contraparte brasileña sigue sin concretarse. Esto ni llega a conmover a la ciudadanía. Estoy casi seguro que la mayoría ignora la existencia de estos ítems en la agenda bilateral.

Y en el peor de los casos, si los funcionarios de Itaipú bailan salsa, malambo, polca o reguetón, el problema real no es que busquen mitigar el stress. Ni sus salarios. El tema pasa por una indigna administración de recursos que pueden ser mejor utilizados en otras áreas del país.

Por eso estoy indignado, porque ni sabemos criticar. Más indignado aún porque en coincidencia con este caso, que indignó a la gente, surgieron dos hechos en donde pacientes psiquiátricos estuvieron involucrados. Como siempre se estigmatizó al enfermo y se violaron todas las normas del buen gusto y respeto a las personas en el manejo de la información. Pero eso jamás a nadie le importó. Solo nos conmueve lo que los medios de comunicación nos inducen como un tema indignante, ni siquiera somos capaces de elaborar un criterio propio.

Ya que estamos hablando de indignaciones que indignan pero que paralizan, estoy convencido que esto termina en el opareí en los siguientes días. Tan convencido que apostaría lo que no tengo para hacerme de unos guaraníes a costa de la ingenuidad de algún idealista que piensa que con este tipo de denuncias se llega a algo. Ahí sí, hasta me pondría a bailar salsa disfrutando de los millones que ganaría casi tan fácilmente como el Brasil con Itaipú y algunos funcionarios de la Binacional en nuestro país.

Si usted comenta utilizando una cuenta de Facebook, la información de su perfil (trabajo/empleador/localidad) puede ser visible en su comentario dependiendo de sus ajustes de privacidad. Si la casilla "Publicar en Facebook" ("Post to Facebook" en inglés) se encuentra seleccionada, su comentario será publicado en su perfil de Facebook en adición a Paraguay.com

Webs amigas