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07 de Diciembre, 2011 | Platea Baja

Dirigentes 1-0 Fútbol

Ya sé que hablar de esto es como perder el tiempo, porque con el escudo de ser “entidades privadas”, no se puede hacer más que putear contra quienes manejan el deporte más popular del mundo. Irónico, ¿no?

Pero con todo lo sucedido en los últimos días en nuestro país, es imposible pasar por alto tantas barbaridades, calificativo dado por Horacio Cartes al Comité Ejecutivo de la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF), aunque él tampoco se libra de las “barbaridades” cometidas por los representantes de clubes.

¿Por dónde empezar?, se complica un poco. Pero como justamente este post viene a consecuencia de una seguidilla de acciones incoherentes de los dirigentes, podemos rememorarlos como en cadena. A ver…

El domingo último, un petardo lanzado por un hincha en el Defensores del Chaco, antes del inicio del segundo tiempo del partido entre Libertad y Cerro Porteño afectó al asistente Darío Gaona, al punto que este tuvo que ser llevado a una clínica. En consecuencia, el árbitro Carlos Amarilla resolvió suspender el partido que lo ganaba el Ciclón por 1-0.

Sucedió apenas cuatro días después que un hecho similar obligara al árbitro Antonio Arias a suspender el cotejo entre Rubio Ñu y General Caballero. En este caso, la víctima fue el arquero matarife Paolo Ortiz.

Pero, tras la suspensión del partido disputado en La Arboleda, no hubo llamado a reunión de urgencia del Comité Ejecutivo de la APF, de parte de su presidente Alejandro Domínguez, como sí sucedió el domingo, cuando cerca de la medianoche se dieron a conocer las decisiones tomadas en dicha convocatoria.

Los dirigentes, basados en el artículo 28 del reglamento del campeonato determinaron que el martes 6 de diciembre se completarían los restantes 45 minutos del duelo, pero solo con presencia del público liberteño. Es más, también determinaron que por el resto del campeonato Cerro jugaría sin público.

Todo esto sucedía mientras en los medios se hablaba del artículo 73, inciso 5, del Código Disciplinario de la APF, que precisamente este miércoles se aplicó en el caso del partido Rubio Ñu-General Caballero, para otorgarle los puntos al Matarife.

Al día siguiente, el presidente en ejercicio de la Asociación, Alejandro Domínguez, intentaba justificar lo injustificable, para defender la decisión tomada por el Comité Ejecutivo. Decisión avalada por el presidente del club Cerro Porteño, Juan José Zapag, y por su colega del Olimpia, Marcelo Recanate. Por supuesto, porque a ambas entidades convenía que el partido prosiguiera.

¿Y Libertad? Bueno, el único perjudicado en toda esta historia al principio dio señales de que defendería su legítimo derecho de adjudicarse los puntos sin necesidad de jugar. Pero como Horacio Cartes hoy está más preocupado en la silla del Palacio de López que en la de su club, se optó por una salida políticamente correcta.

El partido se disputó pasando por encima un estatuto y hoy los hinchas de Libertad sufren el haber perdido la punta del Clausura, cuando bien podrían haberla mantenido y con legítima razón, a falta de dos fechas para el final del campeonato.

A este caso, se sumó en las últimas horas la decisión del club Tacuary de disputar el partido de este domingo frente a Olimpia en su estadio, el Roberto Béttega. Como local, está en todo su derecho de hacerlo, pero ante la realidad actual, con el Decano como líder y con un poder de convocatoria único, llevar un partido así a un estadio tan pequeño y en una zona tan peligrosa, no es ideal.

Lo dijo hasta el propio Ministro del Interior Carlos Filizzola, a quien por supuesto tampoco se le debe dar el mérito por las recomendaciones, ya que hasta aquí la Policía Nacional solo ha dado muestras de inoperancia en cuanto a prevención y control en los estadios de fútbol.

Pero Filizzola dijo algo muy importante, algo que precisamente dio pie a este post y surgió en la charla que mantuvo con el vicepresidente de la APF cuando le recomendó no llevar el citado partido a Zeballos Cué: “Lo que me decía Alejandro Domínguez era que, evidentemente, no podía hacer nada. ‘Yo no puedo tomar una decisión’, me decía”.

“Ale me dijo claramente, ‘nosotros no podemos imponer eso, esto va decidir la dirigencia de Tacuary’”, comentó en otro momento el Ministro y allí saltaron las dudas y numerosas preguntas que probablemente no tengan respuestas concretas, sí suposiciones.

A continuación, cito algunas de las que mi memoria de pez me permite recordar.

Primero: ¿Cómo cuando el Olimpia quiso ceder solo la cantidad de entradas que exige el reglamento del campeonato (30) a Cerro Porteño y Sportivo Luqueño, la Divisional representada por Domínguez intervino para impedirlo? -Y aquí aclaro que no compartí la decisión de Recanate, pero que reglamentariamente estaba en su derecho-.

Segundo: ¿Cómo cuando Guaraní quiso llevar a Cerro Porteño al estadio Rogelio S. Livieres entendiendo que era menos riesgoso que jugar en Luque (después, ya sabemos todos lo que sucedió allí), pero recortando la cantidad de entradas para los azulgranas, la APF también tomó parte en el conflicto?

Tercero: ¿Porqué cuando Libertad quiso jugar su partido ante Cerro en el estadio Nicolás Leoz, escenario que este año incluso ya se habilitó para partidos internacionales, la Divisional no se lo permitió? Se jugó en el Defensores y…

Cuarto: ¿Por qué cuando el partido entre Rubio Ñu y General Caballero se suspendió por el mismo motivo que el duelo entre Libertad y Cerro, el Comité Ejecutivo no se reunió de urgencia y dejó todo en manos del Tribunal Disciplinario, que resolvió conforme al artículo 73 del estatuto?

Quinto: ¿Por qué ahora que hasta habiendo una recomendación del propio Ministro del Interior para no llevar un partido de tanta convocatoria a un estadio tan pequeño, la Divisional ni la propia APF intervienen?

El presidente-entrenador del club Tacuary decía este miércoles: “La APF no puede obligarme a jugar de local fuera de mi estadio, si lo hace está violando el reglamento de campeonato”. ¿No fue acaso una violación de los estatutos de la Asociación la que cometieron el domingo al resolver la continuidad del partido entre Libertad y Cerro?

Al menos en ese caso, yo no escuché a Francisco Ocampo salir a defender el cumplimiento de los reglamentos, defender la “institucionalidad” como dijo Horacio Cartes, quien por cierto se “olvidó” de la institucionalidad del club Libertad -¿actuará igual en como presidente de la República?-.

Eso de “los partidos se ganan en la cancha y no por protesta” ya no va. Al menos no cuando, por alguna razón, se crearon leyes y reglamentos que abarcan desde los torneos de barrio hasta los mundiales organizados por la FIFA.

Y los dirigentes, que son los más beneficiados con las ganancias que genera el deporte rey -como los “merecidos” viajes a Mundiales y Copas-, tienen que ser los primeros en respetar y hacer respetar los reglamentos.

Pero hasta aquí solo han sabido demostrar y ratificar -y que lo digan los perseguidos por investigaciones de casos de soborno- que el mejor deporte del mundo tiene a los peores dirigentes del mundo…

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Comentarios

3 comentarios
1.
Buenísimo, sí de simple.
2.
Buenísimo, así de simple.
3.
Si te fijas hay un patron en todo esto, casi siempre el mismo beneficiado!

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